DIARIO,  EEUU

DIARIO DE NUEVA YORK Y CASCADAS DEL NIAGARA EN 10 DIAS

12/09/2024 – Llegada a NY y Times Square

Xenia:

Número 0, un número que por si solo no significa nada, pero hoy ha hecho que Joana perdiera su vuelo y yo lo cogiera sola. El pasaporte es PAO, letra O y no el número 0.

He embarcado la ultima y ella ha tramitado de nuevo el permiso ESTA para entrar al país. Lo han aceptado muy rápido, el avión todavía no había despegado, pero las puertas ya estaban cerradas y no la han dejado entrar. Vendrá en el siguiente vuelo, el de las 13:55h.

Durante el vuelo he ocupado yo sola una fila de tres asientos que estaba vacía y después de comer, me he tumbado y he dormido a ratos. Al llegar a NY ha venido a recogerme un coche, me lo regaló Booking al hacer la reserva del hotel. Hemos tardado casi dos horas en llegar al Morris Guest House, las distancias aquí son enormes y el tráfico horrible. El conductor era chino y hemos estado hablando a través del traductor del teléfono.

Todavía estaban limpiando la habitación cuando he llegado por lo que he tenido que esperarme un rato. He dejado la mochila y he vuelto a salir a la calle. Casi todo el mundo habla español en esta zona del Bronx. He cogido el metro y he ido a Times Square, me ha dado tiempo a recorrer varias veces la zona en las cuatro horas que he estado esperando que llegara Joana.

Joana:

Después de dar muchas vueltas por el aeropuerto por fin he encontrado el control de aduanas, donde me han anulado el billete de avión y me han guiado a la venta de vuelos. Después de cuatro horas haciendo turismo por el aeropuerto he conseguido entrar en el avión sin ningún problema.

Despegar, comer, dormir entre dos asientos, girar para la derecha, girar para la izquierda, derecha, izquierda… Finalmente hemos aterrizado, con los brazos entumecidos por intentar dormir, pero al menos me han dado la cena y no tengo hambre.

A las nueve horas de vuelo hay que sumarles las dos horas que he tardado en pasar el control de duana, no como mi hermana que ha tardado solo quince minutos en pasarla. La cola era tan larga que no se veía el fondo. 

Para llegar al centro he cogido el Air Train, sus vías están levantadas por encima de la ciudad y los cristales son muy anchos, desde aquí se tiene unas vistas muy bonitas de la puesta de sol entre los rascacielos de la ciudad. 

A las 20h conseguimos reunirnos en Times Square. ¿Impresiona? Si. ¿Produce dolor de cabeza? También. Tanta pantalla grande y tanta potencia termina siendo molesto.

A esas horas estábamos reventadas. En el metro se ve como cambia la tipología de gente en los vagones según avanzan las paradas hacia el Bronx, da respeto.

13/09/2024 – Centro de NY y SUMMIT

Día de explorar el centro de la ciudad. No todo el mundo puede decir que ha visto Times Square casi vacío de gente, es lo que tiene madrugar.

Hemos cogido la calle 42st, arteria principal del día de hoy, y hemos ido al Bryan Park. La zona de picnic estaba cerrada a causa de un festival que se celebra aquí estos días. Hay un escenario montado en medio de la zona de césped, y se han mantenido todas las mesas de uso público que suele haber alrededor de esta zona de picnic. Como hemos visto que la Public Library estaba cerrada a estas horas hemos seguido con la ruta, dejándola para más tarde.

La Central Station es enorme, como todo en esta ciudad. Hemos hecho el experimento de los ecos que viajan entre columnas y funciona de verdad. Los grupos de turistas nos veían haciendo el paripé y nos venían a imitar. En el hall central hemos localizado en el techo nuestros signos del zodiaco, incluso hemos encontrado el trocito negro que dejaron al lado de Cáncer, son restos del humo del tabaco de los miles de pasajeros que pasaron por allí con sus cigarros durante años. Los relojes están adelantados unos minutos a propósito con el objetivo que la gente no pierda el tren.

Siguiendo la calle 42st se llega al edificio Chrysler donde solo se puede visitar el Hall y su mural, ya que el resto son oficinas privadas en uso.

Como último punto turístico de la calle 42st encontramos el Daily Planet, el periódico ficticio que aparece en las películas de Marvel. Aquí se rodó Superman, en directo me parece un lugar interesante, no tenía mucha fe de ello viendo las fotografías de los blogs.

Paseando por la calle nos fijamos que casi todos los agentes de seguridad son negros: policía, agentes de oficinas, etcétera. En general tampoco vemos gente mayor, y los pocos que vemos no están muy finos de la cabeza. Los ancianos deben estar en sus casas y pisos en los barrios periféricos.

Hemos vuelto a la Public Library, en el Bryan Park. La sala bonita típica de las películas solo permite el paso a gente que vaya a estudiar, con lo que puedes coger un libro o apuntes y entrar, pero hay que estar en completo silencio y obviamente no ponerse a hacer fotografías. Antes de entrar a la sala te revisan la mochila para entrar y salir, no fuera que alguien ensuciara el recinto o se llevara algún libro.

Cruzando el Bryan Park había un concierto de jazz en el escenario. Lo que antes era una zona de césped vacía ahora estaba llena de gente y sillas.

Allí mismo hay un supermercado y hemos entrado para intentar comprar algo sano, que inocentes hemos sido. Un trozo ridículamente pequeño de sandía costaba 8$, hemos salido de allí solo con botellas de agua.

A la vuelta a Times Square hemos ido a ver las tiendas. La de Disney es pura fantasía para los niños, lástima que no tenga un sobrino al que comprarle disfraces. Miles de peluches llenan las estanterías, de cualquier personaje que te puedas imaginar.

Al salir de la tienda eran las 15h, la hora en que abren las taquillas para comprar entradas para los espectáculos de Broadway, se ha formado una cola kilométrica en un abrir y cerrar de ojos.

La tienda M&M por fuera tiene muy buena pinta pero cuando entras el olor echa para atrás, huele como a café raro. Tiene las pepitas de chocolate repartidas por la tienda según los colores y te tomas fotografías con las mascotas, pero a parte de eso no tiene nada más.

Teníamos las entradas al mirador SUMMIT a las 16h, para ahorrarnos pagar los 15$ extras que cuesta la entrada para ver la puesta de sol. Nos hemos estado cuatro horas allí dentro, hasta que ha oscurecido del todo.

La entrada parece una atracción de Port Aventura: controles, filas, te dan patucos y gafas de sol, un túnel oscuro, hacer cola y subirse al ascensor, con luces y música no aptos para epilépticos… para llegar a los pisos superiores y parecer que estás en un sueño.

Mires donde mires se ven reflejos y luces, los suelos y paredes están hechos de espejos lo que da una gran sensación de profundidad. Desde aquí se ve todo Manhattan. Que pequeña parece la estatua de la libertad. Siguiendo el circuito por los tres pisos a través de salas temáticas, y después de ver la ciudad desde todos los ángulos posibles, llegas arriba la terraza.

Según Google la puesta de sol iba a ser a las 19:07h, pero no ha oscurecido del todo hasta las 20h. Es una terraza muy grande, estilo chill out, con un montón de gente con una copa en la mano.

Al volver al hotel hemos caído muertas en la cama. Hoy dormiremos sin aire acondicionado, es muy ruidoso y está mañana me dolía la cabeza.

14/09/2024 – Tour de los Contrastes, barrio de DUMBO y Puente de Brooklyn

Hemos llegado siete minutos tarde al punto de recogida para el Tour de los Contrastes, pero Christian (el conductor) todavía ha llegado más tarde que nosotras, así que hemos corrido como si se terminara el mundo para nada. 

El tour inicia en el Bronx: los murales, las vías del tren, el estadio de los Yankees y además nos lleva a las famosas escaleras de la película del Joker para compensar el retraso. Este es un barrio con muy mala fama por culpa del cine. ¿Es peligroso? Pues depende de la zona, hay que ir con cuidado como en cualquier lado. Los otros turistas se sorprendían cuando les contábamos que nosotras nos hospedamos en el Bronx. 

Luego nos han llevado al barrio de Queens, un barrio de casitas y mansiones todas con jardines muy bien cuidados. Sin duda son propiedades de la gente con dinero e influencias. Nos ha sorprendido encontrar aquí en medio el parque con la bola de mundo que aparece en la saga Men in Black.  

Camino a Brooklyn la carretera pasa entre colinas llenas de lápidas y más lápidas, es un cementerio gigante. No entiendo cómo la gente encuentra a sus familiares en semejante lugar. Veíamos gente llevando flores a sus difuntos, incluso un hombre regando con una manguera lo que suponemos que era la lápida de su familiar.

El barrio judío es bien curioso. Ha coincidido que hoy es Sabbat, día de descanso para los judíos, y además la hora en que los hombres y los hijos varones salen juntos de las casas para dirigirse a sus Sinagogas. Todos ellos iban con su traje de Sabbat, cubiertos de arriba abajo, y sombreros cuadrados de pelo.

Los adultos intentaban disimular y nos apartaban la mirada, pero los niños pequeños que todavía no están instruidos en la cultura y la religión alucinaban al vernos, sobre todo porque íbamos todos con ropa corta de verano. Christian nos ha explicado que en días como hoy los judíos no pueden tocar nada con electricidad, en los días calurosos invitan a los turistas a sus casas para que les enciendan el aire acondicionado.

El tour nos ha dejado en el barrio de DUMBO, el área bajo el famoso puente de Manhattan. Hemos recorrido sus tres calles (no hay muchas más) y hemos seguido la orilla del East River, convertida en parque y playa. Pasa por debajo de ambos puentes y es sin duda la parte más bonita.

Hemos recuperado fuerzas parando a comer y hemos ido a cruzar el puente de Manhattan. No lo negaré, es bonito, y grande, y largo, y cansado. En el otro lado del puente nos esperaba el barrio chino, con los típicos edificios neoyorquinos con las escaleras de incendio a la vista pero decorado a lo chino. Entre las calles había puestecillos de venta de comida, gente disfrazada, zonas de maquillaje, haiku, etc. Aún así el China Town de Londres me parece más atractivo. No se cómo pero he terminado coja de una pierna, me ha venido de repente y dolía mucho.

Terminamos en día en el Pier 35, el muelle de los columpios, viendo el sol ponerse entre los puentes de Brooklyn y Manhattan.

15/09/2024 – Ghospel, partido de WNBA y Rockefeller Center

Mientras me vestía he visto en el patio de enfrente una rata enorme, al principio dudaba de si era un gato. Solo faltaba que la siguieran las Tortugas Ninja.

A las 9h estábamos haciendo cola las primeras en la puerta de la Convent Avenue Baptist Church, en el barrio de Harlem. A los turistas nos han dirigido al piso de arriba, quedando el de abajo reservado para los creyentes. Desde allí se veía súper bien. Las dos horas nos han pasado bastante rápidas a excepción del sermón final. Los creyentes interactuaban con el pastor, como uno más de la comunidad, y viven con real pasión las misas.

Podíamos seguir bien el acto a través de la Biblia y el libro de canciones que hay siempre bajo los bancos en las iglesias de NY. La gente venía vestida muy arreglada, y hoy han presentado un nuevo miembro a la comunidad.

Hemos hecho una pequeña donación y contentas. Este dinero va destinado realmente a la gente. Este 2024 la iglesia consiguió material escolar para todos los niños feligreses.

Luego hemos ido a ver el teatro Apollo. Pensaba que este teatro no estaba activo, estaba equivocada. Nos hemos encontrado de cara con una manifestación que nos ha dificultado encontrar el metro, pero hemos podido salir de Harlem para ir al Barclays Center.

El partido empezaba a las 15h, pero recomiendan estar allí una hora antes, ya hemos entendido el por qué y nos ha encantado. Íbamos con la idea de buscar nuestros asientos y por el camino nos han llenado las manos de bolsas de patatas fritas, zumos, hinchables… Incluso nos han tocado pestañas postizas y Rimmel en el Photocall de la marca NYX. Varias marcas patrocinadoras estaban regalando cosas. Con los bolsillos llenos hemos logrado llegar a nuestros asientos, desde allí se veía la pista estupendamente.

En pocos minutos ha empezado el partido entre las Minnesota Lynx contra las New York Liberty. Han sido dos horas de partido porque cada pocos minutos paraban y empezaba el espectáculo. La elefanta Ellie, la mascota de las New York Liberty, salía acompañada de las animadoras. Además había pantallas donde aparecía gente del público y les añadían filtros como gafas de sol, cara de pizza, bigote… Y cosas así. También había algún famoso como Sophia Bush.

La elefanta Ellie estaba en su salsa, y hoy el partido tenía temática latina celebrando el día de la independencia de México. Al final las horas nos han pasado volando, el partido ha terminado con la victoria de las Minnesota Lynx.

Hemos terminado el día en Rockefeller Center, recuperando la parte del itinerario que no pudimos ver el primer día porque Joana perdió el vuelo. Hemos entrado en el mirador Top of the Rock, la historia animada que hay antes de coger el ascensor ha sido interesante, el mirador en si tampoco es nada del otro mundo, muy pequeño. Al menos al subir de noche hemos tenido una vista distinta de la ciudad. El mirador SUMMIT dejó el listón muy alto.

Al bajar del mirador hemos pasado por la tienda LEGO que está al lado. Es una tienda entretenida y divertida. Con figuras enormes hechas con LEGO que seguro que les llevó meses construir. Aún así, por las imágenes que había visto me esperaba la tienda más grande.

16/09/2024 – Financial District, miradores One World y Edge

Arranca el día en el distrito financiero. La primera parada ha sido un fracaso. Queríamos subir al mirador del Pier 17 pero eran las 9:45h y no abre hasta las 11h, así que nos hemos conformado con pasear alrededor del muelle y ver los barcos. 

Fulton St son dos calles bonitas pero pequeñas, tan pequeñas que incluso hemos pasado enfrente del memorial de Titanic y no lo hemos visto la primera vez.

La Stone St es la mas bonita de todas aunque pequeña también. Fue la primera calle adoquinada de la ciudad de Nueva York, cuando todavía era una colonia holandesa. Esta calle está llena de pubs que le aportan ambiente al barrio por la noche.

De aquí nos vamos a Wall Street, calle que sigue el recorrido de la antigua muralla de la colonia. Todo el rato levantamos la cabeza para intentar ver donde terminan los rascacielos, que parecen infinitos. Es fácil ver cuáles de estos edificios pertenecen a Donald Trump, ya se ha encargado él mismo que aparezca su nombre bien grande en cada uno de ellos para que se vean desde lejos.

Llegamos al edificio de la Bolsa. Hay muy poco espacio entre la bolsa y el resto de edificios de la calle, están bastante apretados. Suerte que la GoPro hace las fotografías con profundidad y nos podemos permitir el lujo de acercarnos hasta enfrente y tomar buenas fotos, y sin turistas! Se nota en la piedra que el edificio original era más bajo y que años más tarde lo ampliaron y construyeron encima el rascacielos.

A pocos metros se encuentra la Trinity Church. A mi personalmente me gusta más esta iglesia que la Catedral, pero lo que más me sorprende es el pequeño cementerio que la rodea. Un espacio lleno de verde y lápidas de personajes históricos que contrasta con los grandes edificios que lo envuelven.

Hemos continuado hacia el sur, buscando al Charging Bull, el toro de los testículos dorados. La cola para tomarse la fotografía tocando los testículos era larga, pero había que hacerla. En cambio para tomar la fotografía desde la cara del toro ha sido un momento, en cinco minutos la teníamos. Mientras estábamos distraídas nos han tomado fotos también y las han imprimido en una hoja en forma de diario de época, ha sido un buen recuerdo, y nos lo han dado gratis, así que no entiendo por qué lo hacen.

Bajando por la misma calle se llega al punto más al sur de la isla, los muelles de los ferrys. Hemos cogido el que lleva a Staten Island y es gratuito. Durante el trayecto se ve muy bien la Estatua de la Libertad desde el ferry, parece que esté cerca, y aún así sigo diciendo que la estatua me parece pequeña, como engañan las películas. En el ferry corría mucho aire y Joana ha cogido un buen resfriado.

A la vuelta hemos comprado unos bocadillos en el Subway de la terminal náutica. Eran sándwich de bacon, pepperoni, queso, albóndigas y salsa, una guarrada.

Nos los hemos ido a comer en el Battery Park. El parque tiene algunas zonas en obras y nos ha hecho dar un poco de vuelta. A lo largo del río hay un paseo con glorietas, árboles y pescadores. En la otra orilla del río se ve New Jersey. Siguiendo el paseo hemos llegado al mirador One World, hemos comprado los tickets con horario de entrada para una hora y cuarto más tarde.

Para hacer tiempo nos hemos paseado por el nuevo Centro Comercial el Occulus, que a mí me recuerda al esqueleto de un pescado. Por dentro son todo marcas internacionales, las mismas que te encuentras en cualquier otra ciudad.

De allí hemos ido al Memorial del 11S. Donde antes estaban las Torres Gemelas ahora hay dos grandes agujeros cuadrados donde han instalado fuentes de agua. Bordeando los perímetros de estos agujeros se encuentran escritos en piedra los nombres de las víctimas de ese día. Cada día se ponen flores blancas en los nombres de esas personas que cumplirían años de seguir con vida.

Mientras visitas el memorial es fácil cruzarte con ardillas que buscan comida y la entierran en el césped.

Al llegar la hora hemos subido al mirador One World, que es el más alto de todos los miradores que existen actualmente en NY. Antes de coger el ascensor te hacen pasar por una exposición sobre el sistema de reutilización del agua en esta área.

A parte de eso la gracia que tiene es que desde esa altura te puedes imaginar lo que sintieron las personas que trabajaban el día del 11S en las Torres Gemelas, ya que la altura es la misma que la de aquellos edificios.

Hoy hemos terminado pronto con lo que teníamos planeado para este día. Como todavía nos quedaba un mirador por ver hemos pensado que sería un buen momento para ir al Edge. Hemos ido hacia allí a toda prisa para sacar los tickets y no tener que esperar mucho rato a la hora de subida. Por suerte nos han dejado entrar enseguida, y eso que eran casi las 17h que es la hora punta turística por la puesta del sol, pero no debe subir mucha gente a este mirador.

Resumen, la visita ha sido bastante decepcionante tanto en las vistas desde ahí arriba como con la exposición de la entrada. Lo único que podría parecer medio atractivo es el agujero de cristal que hay en el suelo para poder ver lo que hay debajo, pero ni eso. El agujero está tintado de blanco para evitar que a la gente le de vértigo.

Ya de vuelta en el hotel podríamos haber dormido muchas horas si no fuera por el televisor de los de la habitación de al lado. Finalmente a las 00:11h me he enfadado y he ido a pedirles por favor que apagaran el televisor. Eran unos chinos que poco entendían de inglés, pero mi tono de voz les habrá dado una pista de lo que quería porque hemos conseguido que lo apagaran.

17/09/2024 – Central Park y Empire State

Para desayunar toca un frappuccino de vainilla bien cargado de azúcar porque la bicicleta no va a pedalear sola. A las 10h abre la tienda de alquiler de bicis que entra con las tarjetas City Pass y Go Pass y allí estábamos a esa hora, no fuera el caso que se terminarán las bicicletas.

Nos hemos acoplado a un grupo de turistas para no perdernos camino a Central Park, y allí nos hemos incorporado al carril bici de sentido único que rodea el parque. Circulábamos por el carril izquierdo, el de los lentos, para poder ver el paisaje con calma.

Hemos estado cinco horas circulando entre lagos, estatuas y colinas empinadas (eso no sale explicado en las guías). Muchos turistas terminan haciendo las subidas a pie empujando la bicicleta y nosotras también lo hemos hecho en alguna. Cada vez que queríamos parar a ver algo atábamos las bicicletas donde podíamos con el candado que nos han dado, no veas como pesa el maldito candado!

Hemos visto bastantes animalitos y pájaros durante el paseo, y sobre todo ardillas, muchas ardillas. Hemos terminado sentadas en el paseo central escuchando a un chico tocar la batería. Mientras nos comíamos unos Hot dogs y probábamos el famoso pretzel, que está demasiado salado para mí gusto. Nos han quedado los labios bien arrugados con tanta sal.

Ayer conseguimos adelantar para hoy la hora de subida al Empire State a las 15:45h. La exposición es muy chula, hace un repaso de todas las películas/ series/ animes/ comics/ etcétera donde sale este icónico edificio. No podía faltar King Kong, a quien dedican toda una sala con un robot animado para que te tomes una sesión de fotos. Las vistas desde allí arriba también compensan, está lleno de binoculares que permiten explorar mejor la ciudad. De aquí ya nos vamos a dormir ya que mañana toca madrugar.

18/09/2024 – Puente de Brooklyn, Hudson Yards y Midtown

El despertador iba a sonar a las 6h pero a las 5h me he despertado y no paraba de dar vueltas en la cama. Con la sonrisa en la cara le he preguntado a Joana si quería salir ya del hotel.

A las 5:30h estábamos subidas en el metro de Tremant camino al puente de Brooklyn. El metro iba lleno de gente que iba a trabajar y al llegar a nuestro destino todavía era de noche. Hemos visto la salida del sol mientras cruzábamos el puente y no había apenas nadie, algún turista y otras personas haciendo deporte. Hemos vuelto a DUMBO a ver si habían quitado la tela azul de las obras que estropea la foto del puente de Manhattan pero no, allí sigue.

A las 8:30h llegábamos al hotel para dormir un par más de horas, ya que no teníamos que dejarlo hasta las 11h.

Nos hemos ido a visitar el barrio de Hudson Yards con todo el equipaje encima. El edificio Vessel nos ha parecido muy feo, para opiniones colores, y no se podía subir a él porque estaba de obras.

Hemos seguido andando por la High Line Park, una zona verde construida en unas antiguas vías de tren que permiten pasear por encima de la ciudad kilómetros y kilómetros sin coches ni semáforos. Las vistas son muy agradables, es un jardín flotante en medio de Manhattan.

Hemos bajado de la High Line por unas escaleras y nos hemos ido al Chelsea Market, ambientado como un mercado del siglo dieciocho pero con comida bastante sibarita. Por un día he querido cambiar de menú y hemos comido unos taquitos bastante buenos, las patatas infernales han terminado en la basura, demasiado picantes. He decidido que se terminó comer comida mexicana durante un tiempo.

Nos hemos dirigido al río y hemos entrado a Pier 57 porque tiene una azotea que sirve de mirador y es gratuita, la recomiendo un montón. Little Island no nos ha impactado nada habiendo visto antes la High Line. Es un jardín más, pero entiendo que para la gente del barrio es un espacio importante ya que en esta ciudad no abundan los espacios verdes. Hemos tocado un poco el carillón y me he fijado que la parte baja que toca el agua del rio está llena de troncos que en su día debieron ser parte de los muelles. Nos hemos ido cruzando la antigua entrada del embarcadero, por donde hubieran pasado los pasajeros del Titanic si el barco hubiera llegado a su destino.

De aquí nos hemos adentrado a Midtown, un barrio residencial bastante mono. Ahora sabemos dónde vive la gente de Manhattan. El sentido y nombre de las calles no corresponde con el resto de la ciudad, eso se debe a que han mantenido los nombres y numeraciones de cuando este barrio era una zona rural.

Hemos pasado por delante de la polémica casa de Carrie Bradshaw y la de Friends. Son muy fáciles de encontrar, solo hay que buscar donde hay acumulaciones de turistas. Entiendo que los vecinos no estén muy contentos con la situación, ya que generalmente se ve un barrio bastante tranquilo excepto en estos puntos. Los dueños reales de esas casas ven como sus porterías se llenan de gente ruidosa día a día quitándoles también intimidad.

Hemos terminado el paseo cruzando el paseo LGTBI para llegar a Washington Square. El tipo de gente que había en el parque nos ha incomodado un poco y hemos preferido irnos de allí.

Ahora sí, como última parada del día hemos vuelto al ferry de Staten Island para ver la puesta de sol en el viaje de ida y la Estatua de la Libertad iluminada de noche en el viaje de vuelta. Las horas muertas entre ambos trayectos las hemos pasado viendo Anatomía de Grey en Netflix gracias al wifi gratuito del embarcadero.

Finalmente hemos vuelto al centro de la ciudad para coger el Flixbus nocturno, a las 23:59h saldremos hacia las cascadas de Niágara.

19/09/2024 – Cascadas del Niágara y cruzar a Canadá

Ocho horas y media de camino, sin wifi, sin enchufes ni trayecto directo. Dormíamos a ratos y cada vez que el autobús hacía una parada encendía todas las luces y nos asustaba. Además nos hemos sentado donde hemos podido, porque a día de hoy sigo buscando los asientos 15C y 15D, nos vendieron unos que no existen y en cada parada sufríamos por si se subía alguien con los asientos asignados que estábamos ocupando nosotras.

Por fin hemos llegado a Niágara y nos ha dejado justo en el inicio del parque nacional. Hemos ido corriendo a buscar un baño, ya que en el del bus no hemos querido ir porque estaba bastante sucio. Luego nos hemos sentado a desayunar en una zona de picnic. Todavía nos quedaban Donuts y los hemos untado con Nutella, no me esperaba que llenaran tanto la barriga. Las ardillas nos acosaban y vigilaban nuestras bolsas por si podían robar algo de comida. No nos tocaban porque les soltábamos bufidos pero si que se han subido en las mochilas.

Una vez saciadas hemos empezado la ruta circular por la isla, la que da a la parte alta de las cascadas. Hemos admirado los rápidos, la fauna (gansos y ardillas) y la flora. No me esperaba que hubiera tantas plantas venenosas en este parque pero por lo visto son beneficiosas para el tipo de fauna que habita en él. Es inimaginable la cantidad de agua que baja cada segundo por este río, 285.000 litros por segundo. Más que un río parece una planicie de agua que baja a toda velocidad. Este parque está bastante vacío teniendo en cuenta que es una de las atracciones naturales más famosas del mundo.

Hemos terminado de dar la vuelta por arriba y hemos bajado a la zona de barcos. Hemos embarcado en el Maid of the Mist, donde nos han dado a todos chubasqueros para que pudiéramos estar en la cubierta.

Estás cascadas no es que sean muy altas, lo impresionante es su anchura. El agua de las tres cascadas proviene del mismo río que vimos en la parte de arriba. El barco ha pasado enfrente de ambas cascadas americanas y se ha metido en medio de la cascada de herradura canadiense. No se veía nada, solamente blanco, producto del agua al caer y chocar contra las rocas, esto hace que quede suspendida en forma de vapor. Se escuchaba un retumbar constante. El viento pegaba fuerte y nosotras quedábamos cada vez más mojadas.

Cuando hemos llegado a tierra mi hermana me ha exigido tumbarnos a tomar el sol para secarnos, algo muy raro en ella. Las gaviotas y las ardillas nos volvían a acosar, esperando que les diéramos comida.

Ha llegado el momento de cruzar la frontera canadiense, y no se nos ha ocurrido mejor momento para hacerlo que en pleno sol del mediodía. Nos han pedido los pasaportes y en dos minutos ya estábamos en el otro país. Al ser españolas no nos han pedido el permiso ETA, únicamente nos han preguntado cuanto tiempo iba a durar nuestra estancia. Cuando hemos salido de allí el policía todavía se reía, no se esperaba que le dijera que estaríamos en Canadá solamente entre dos y cuatro horas.

Desde la parte canadiense las vistas a las cascadas son espectaculares, desde aquí si que se aprecia toda su magnitud y esplendor ya que las ves de frente. En cambio en este lado hay pocas zonas con sombra donde esconderse. Nos hemos sentado en una zona ajardinada para comernos el segundo donut con Nutella. Teníamos pocas ganas de andar pero nos hemos animado a ir hasta el final del paseo, justo enfrente de la cascada de la herradura.

Al principio la cascada se veía leeeeeeejos, pero ha sido un buen paseo. Por el camino había tirolinas, plantas bonitas y las vistas a las cascadas durante todo el recorrido. Nos ha llamado la atención que la ciudad canadiense que da a las cascadas parece Las Vegas porque se ven bastantes casinos, heladerías y atracciones dentro de edificios. Hemos ido a chafardear un rato.

Hemos llegado a la cascada de la herradura que todavía era de día y nosotras queríamos verla de noche. Mientras esperábamos a que oscureciera he recibido un mensaje de Flixbus donde se me informaba que el bus de vuelta a Nueva York había sido cancelado. Me ha dado un micro infarto. Si seguías leyendo el mensaje nos daban la opción del reembolso o reservar asiento en el bus anterior al nuestro, el que sale a las 22:20h. Rápidamente he gestionado el cambio de bus y se nos ha pasado el susto, pero habría que volver antes de lo que teníamos pensado. De vuelta a la aduana ya era oscuro y las cascadas estaban iluminadas, cambiando de color a medida que avanzábamos.

Para pasar la aduana canadiense nos hemos encontrado una valla giratoria en la que hay que insertar 1$ para poder pasar. No llevábamos nada de efectivo encima, ni estadounidense ni canadiense. Yo le decía a Joana que la pasáramos por encima, pero ella ha preferido ir a preguntar a la policía.

Le han dicho que fuéramos a una tienda a cambiar efectivo, pero cuando le hemos respondido que tampoco teníamos dólares le ha dicho que salte la valla. Vamos, lo que quería hacer yo desde el principio y sin tantas vueltas. Hemos salido de Canadá como unas ilegales. Yo parecía que tuviera práctica en el asunto, he saltado la valla con las mochilas a cuestas y bastante gracia. Joana se miraba la valla que no sabía por donde empezar.

Hemos pasado por el control estadounidense, nos han preguntado de dónde veníamos. Tambien se han reído al escuchar que hace cinco horas estábamos a EEUU.

Hemos llegado al bus que había gente esperando. Algunos de ellos tenían el ticket del bus de las 23:40h, el mismo que teníamos nosotras antes de ver el mensaje de cancelación. Como no han cambiado la reserva han tenido que quedarse en tierra, ya que no cabíamos todos en el autobús de las 22:20h. Tendrán que coger el primer autobús que salga mañana y hoy buscarse un hotel o dormir en un parque.

20/09/2024 – Vuelta a NY y musical en Broadway

Esta vez han sido nueve horas de trayecto, como el bus iba lleno no hemos podido tumbarnos. Hemos llegado a NY agotadas.

Por primera vez en nuestras vidas hemos desayunado en un MC Donald, se nos ha hecho raro comer una hamburguesa dulce. Luego hemos ido de rebajas al centro comercial Macy’s, donde hemos encontrado unos pantalones de 120$ rebajados a 25$. Son piezas de marca descatalogadas. La sección de estas rebajas está escondida en la planta 8 detrás de una pared.

En la tarde hemos ido a hacer cola al TKTS de Times Square a ver si conseguíamos alguna entrada para Broadway esta noche. Estábamos las segundas de la cola y los precios en la pantalla partían de los 79$.

Hemos podido comprar entradas para el musical de Aladdin, podría contar muchas cosas pero las obras de teatro no se explican, tendréis que ir a verlo. Eso si, nos gustó mucho. No fuimos a ver el Rey León porque ya lo vimos hace unos años en Madrid. Hemos salido del teatro que era ya de noche y hemos ido a dormir.

21/09/2024 – Museo Americano de Historia Natural

No podíamos irnos de Nueva York sin ver el famoso museo de Historia Natural, ya vimos también las películas Noche en el Museo antes de visitarlo.

Hemos ido en metro y nos hemos bajado a la parada misma del museo. Es muy fácil de reconocer porque los mosaicos de la estación están llenos de figuras de animales.

Como siempre ya estábamos haciendo cola en la entrada antes de que abriera el museo a las 10h. Leímos que la visita al museo normalmente ocupa el día entero y a la gente suele faltarle tiempo, no queríamos que nos pasara eso.

Hemos comprado la entrada general y también el acceso a la exposición temporal del mariposario. Como nos hacía tanta ilusión ver las mariposas hemos empezado por allí, aprovechando que habría poca gente. Ha sido precioso ver todas esas especies de mariposas volar por el recinto buscando flores y comida. Entre las plantas había lugares ya dispuestos para que los cuidadores les dejaran fruta. Las mariposas volaban hasta las naranjas y las podías observar comer de cerca mediante las lupas ya puestas allí para que los visitantes puedan ver las mariposas sin molestarlas.

De vez en cuando las mariposas cansadas aterrizaban sobre nuestros cuerpos y pelo, y nos quedábamos muy quietas para no asustarlas. Ellas son libres de ir a donde quieran dentro del recinto y la norma es no cogerlas ni tocarlas, pero no pasa nada si se posan encima tuyo. Toda la gente allí dentro no paraba de sonreír, ya fueran mayores o niños, había mucha felicidad.

El resto de las horas las pasamos en las salas permanentes, pasando debajo la ballena azul, por el lado del T-Rex y enfrente los distintos dioramas. Los dioramas son representaciones de distintos hábitats de alrededor del mundo, algunos de sus animales son representaciones artificiales y otras son animales disecados de verdad. Las salas siguen la temática de los continentes.

Cuando nos ha entrado el hambre hemos ido a comer a la cafetería del museo como todo el mundo ya que no está permitido entrar con comida. El precio del menú nos ha parecido elevado, pero como todo en este país.

A las 17:30h el museo ha cerrado las puertas y nos hemos ido. Nos ha dado tiempo a verlo todo. Hemos terminado el día paseando por Central Park y cuando ha oscurecido hemos vuelto al hotel y hemos hecho las mochilas para mañana, que tocará ir al aeropuerto y volar a casa.